miércoles, 16 de diciembre de 2009

Te doy mi copla...

La principal intención de esta página es hacer llegar a los visitantes el amor a la copla tal y como yo la entiendo; como pequeños retratos de momentos de pasión que, quizás con otro lenguaje, seguimos viviendo hoy día.
Historias de amores no comprendidos o no correspondidos, pasiones que nos hacen perder la razón u locuras que por amor se comenten.
Quisiera, con las coplas que aqui iré ofreciendo, desgranar ese vocabulario, compararlo con la actualidad y así poder ver que el corazón sigue sintiendo del mismo modo que como en la historia se refleja.
Por eso, los que amamos la copla, sabemos que nunca morirá, porque los sentimientos que describen siempre se moverán en nuestro interior al escuchar una copla.
Os animo a todos a compartir esos sentimientos, os animo a comentar lo que cada copla os hace sentir e incluso proponer algunas más, e intentaré recuperar el archivo sonoro para compartirlo con todos. Un abrazo.
TE DOY MI COPLA...

1 comentario:

  1. Tienes razón. Los sentimientos que autores como Rafael de León, Quintero, Quiroga, Valverde, Ochaita, Kola, Moles, Naranjo, Segovia, Murillo, Jaén, Gordillo, Llabres, Sarmiento, Solano, Román, Martínez, Rabay, Bazán, Manuel y Antonio Machado o García Lorca, por no nombrar a otros tantos, son atemporales y universales. Todos nos hemos sentido alguna vez el mozo de "sombrero negro, con chaqueta corta" que Rafael de León retrató en "Rocío", "María de la O" o la gitana de la "Falsa monea", aunque todas esas historias socialmente ya no se estilen. La copla trata historias de amor imposible, y aunque en esta sociedad tecnológica de lo efectista y lo deshechable nada de esto interese, el hombre, sigue soñando con las historias de amor imposibles que se escribieron durante el siglo XX en nuestras coplas. Ánimo con tu blog. Recibo tu copla.

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